Obviamente una imagen digital es un elemento informático en tanto está formada por cierto tipo de datos que permiten que se represente en dispositivos como un monitor, pantalla LCD, celular, etc. Incluso puede llevarse al papel por medio de una impresora, entre otras.

Este tipo de imágenes pueden haber sido generadas directamente en formato digital (dibujando con un software, sacando una foto con una cámara digital, etc.) o haberse convertido desde otro formato (por ejemplo, al escanear una foto o negativo, etc).

Tipos de Imágenes digitales: Vectores y Píxeles

Básicamente este tipo de imágenes digitales se divide en dos grandes grupos: Los vectores y los Mapas de Píxeles (más conocidas como mapas de bits).

Los vectores son exactamente eso, líneas o puntos que mediante ciertos parámetros matemáticos pasan a tener un largo, ancho y dirección determinados. Esto significa que si yo tengo una imagen de un triángulo formada por vectores no importa cuánto amplíe la imagen, siempre se verá nítida.

Esto es porque la fórmula matemática que forma la figura se vuelve a generar adaptada a distinto tamaño y en consecuencia se redibuja la imagen.

Por el otro lado tenemos los mapas de bits. Son cuadrados o rectángulos divididos en casilleros como un tablero de ajedrez, donde a cada celda le corresponde un valor de color determinado. Son “mapas” porque la información real digital sería algo así como “casillero 1: rojo oscuro; casillero 2: verde aguamarina; casillero 3: azul; etc…” De esta forma se forma la imagen, cada celda se llama píxel, y al unirlos se forma la imagen.

El gran problema con los píxeles es que al agrandar una imagen, a diferencia de los vectores, esta no se redibuja, es decir, se agrandará el detalle, y empezarán a ver las diferencias donde termina un píxel y empieza otro (comúnmente esto se llama “imagen pixelada”).

El escáner

El escáner es uno de los dispositivos de captura de imágenes más comunes. Se pone una imagen sobre el escáner y, por medio de un haz de luz que se refleja en un prisma, se descompone el color y la imagen original. Esto se transforma a mapas de bits digitales mediante un proceso electrónico (nuestra imagen ya está digitalizada).

La cámara digital

Es el otro gran dispositivo de captura. La forma de funcionar es similar al escáner. A través de lentes llega la imagen a la cámara donde se convierte a datos digitales por medio de un dispositivo.

Tanto el escáner como la cámara digital pueden variar (según marca y modelo) la resolución de captura.

Resolución de la imagen

Se llama resolución a la cantidad de píxeles que se representan en una porción determinada de la imagen (por ejemplo, 300 píxeles por cada centímetro cuadrado, etc). Obviamente cuantos más píxeles en una misma porción haya, serán más pequeños y la imagen tendrá mayor calidad porque se verá más nítida y se podrá ampliar hasta cierto punto.

Tamaño de una imagen de mapa de bits

El tamaño de una imagen estará dictado por la Dimensión (cantidad de píxeles de alto y ancho en total), la Medida (ancho y alto en centímetros) y la Resolución (cantidad de píxeles por una porción de medida cuadrada).

Hay diferentes resoluciones de imágenes preestablecidas según la finalidad de un trabajo. De esta forma:

Para la web o para realizar archivos multimedia (videos, juegos, etc.): 72 dpi
Para imprenta (libros, revistas, folletos o lo que sea): 300 dpi

“Dpi” significa dots per inch (puntos o píxeles por pulgada cuadrada). Es la unidad de medida estándar digital.

De todas formas en una impresora casera de chorro de tinta con 150 dpi tendremos una buena imagen.

Profundidad de color

Hay diferentes sistemas para asignar color a una imagen, llamados profundidad de color. Es una característica de la computación: la cantidad de bits por píxel será la profundidad. Pocos colores ocuparán pocos bits y viceversa.

Teniendo en cuenta que los colores se forman por luz o por tintas (esto lo veremos en detalle más adelante) por ejemplo, en un monitor, que emite luz o en una hoja impresa, hay ciertos colores que no se pueden reproducir por ciertos medios. Una luz súper brillante se verá bien en una pantalla pero en un impreso se verá “apagada”. Esto es obviamente porque las tintas no tienen luz.

De esta forma se asigna un sistema para el color a las imágenes digitales de acuerdo a su finalidad. Estos son:

Escala de grises (comúnmente llamado blanco y negro): ocupa 8 bits por píxel.
RGB (Rojo Verde y Azul, en inglés. Son los colores primarios de la luz): 24 bits por píxel.
CMYK (Cyan, Magenta, Amarillo y Negro, en inglés. Son los colores primarios de las tintas, como aprendimos en la escuela -rojo, amarillo y azul-): ocupan 36 bits por píxel.

Formatos de los archivos de imágenes digitales

Photoshop (.psd)
Es el formato propio de Photoshop, y el mejor para trabajar las imágenes. Permite usar capas y canales, elementos extremadamente importantes que luego veremos en detalle.

JPEG (.jpg)
Es un formato de mapa de bits comprimidos, que resulta muy liviano, por eso es ideal para la web y lo digital. Pero tanta compresión y poco peso deterioran la calidad de la imagen. No se recomienda para impresiones de calidad.

Photoshop eps (.eps)
Al guardar un archivo en este formato lo estamos “traduciendo” al sistema que usan las imprentas offset. Es ideal para trabajos de impresión de calidad.

TIFF (.tif)
Es uno de los más usados porque comprime mapas de bits pero sin perder información, es como si zipeáramos un archivo.

BMP (.bmp)
Este popular formato fue creado por Microsoft. Tiene buena calidad pero su peso suele ser excesivo.

GIF (.gif)
La mayor ventaja es que puede guardar varias imágenes dentro de una misma y reproducirlas para formar una animación. Pero le juega en contra que el máximo de colores es de 256.

Hay muchos formatos más, pero estos son los más importantes. Tener estos conceptos en claro es vital para poder utilizar Photoshop de manera correcta.